Recorrer el concejo desde el valle hasta las cumbres es un auténtico regalo para los sentidos, debido a la espectacularidad y buena conservación del entorno.
Oír el fragor de las aguas que se abren paso entre las impresionantes paredes rocosas de las Foces de Río Aller/ o de las Foces de El Pino. Admirar la majada de El Gumial, próxima al Puerto de S. Isidro, rodeada de altas cumbres y jalonada de cabañas, piornales y hayedos. Extasiarse con la
contemplación del Valle de San Julián, espléndido valle fluvial rodeado de bosques de ribera y salteado de caseríos de montaña. Recorrer los Puertos de El Rasón con el espíritu de los ancestrales vaqueros entre praderías, cabañas y acebales de singular belleza.
Presenciar la berrea del venado al amanecer.
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