La belleza habitual que ofrecen los parajes donde vive la trucha parece acentuarse en los ríos alleranos, donde las cumbres circundan las limpias aguas que los recorren. El coto de Aller tiene 5 km de longitud (de Collanzo a Levinco) y pasa por ser uno de los mejores cotos trucheros de Asturias, dándose en él la tutta fario, especie de trucha muy codiciada, gastronómica y deportivamente hablando. El coto de Felechosa, entre este pueblo y Llanos, también propicia abundantes capturas. Los múltiples ríos y arroyos que vierten hacia los valles de Aller permiten la pesca en tramos de alta montaña. Los ríos Braña, Alba, San Julián o el Llananzanes dan la posibilidad de practicar este deporte en lugares de extraordinaria belleza. |